Masculinidades y empleo (2ª parte)
1 2 3 4 ... > >>
51
Pensamientos sobre Genero y Empleo, por la Fundación Carolina
por Otr@s Usuari@s Del Foro De Masculinidades
22/10/2009

 

En el artículo "¿Es posible (des)encadenar la desigualdad de género en América latina?" Juliana Martínez Franzoni y Koen Voorend exploran el concepto de la manera en que regímenes diferentes enfocan en una política de igualdad antes de otras, al final privilegiando ciertos grupos marginales y olvidándose de otras.  Por ejemplo, hablan del combate a la pobreza como una prioridad sobre el genero, quizás "por omisión" o quizás "por intención" (p.150.)  Es en esta parte de su articulo donde tenemos la obligación de reflejarnos un poquito.  En casi cada articulo de este libro, los autores hablan de la familia como algo de que tenemos que liberarnos.  Pero lo que voy a proponer en este ensayo es que usemos una idea a que estaban acercando Juliana Martínez Franzoni y Koen Voorend para entender el papel de la institución de la familia en la igualdad de los géneros.

Quizás un producto del psicoanálisis del siglo veinte, o quizás un producto de la sociología de la misma época, muchos académicos y políticos nos piden que miremos a la familia como la fuente de la opresión en la sociedad.  Pero dado la aserción de Franzoni y Voorend - de que frecuentemente pasa que una sociedad usa la excusa de un sistema de opresión para ignorar otros - propongo que pensemos más del concepto de la interseccionalidad, lo que explica la manera en que los sistemas de la opresión se vinculan mutualmente.

Muchos autores en Genero y Empleo hablan de la manera en que la institución familiar impide al adelantamiento de las mujeres afuera de la esfuerza de trabajo.  Pero esta opinión refleja un discurso no solamente moderno ni individualista pero además occidentalista, y por eso, imperialista.  Si tenemos una comprensión interseccionalista de la igualdad de los géneros, veremos que la concepción de la familia como algo de que debemos liberarnos de hecho no nos va a ayudar resolver la cuestión de la desigualdad de los géneros.  ¿Cómo podemos luchar contra una institución hétero-sexista de la subordinación de las mujeres si estamos usando un retórico todavía imperialista? 

En el artículo "Las mujeres jóvenes en el mercado de trabajo: entre los datos y los discursos," Inma Pastor enfoca en la conexión no-existente entre los datos y los discursos actuales sobre el género.  Habla de una de las contras de haber logrado una igualdad casi completo entre los géneros: "La ausencia de discriminación jurídica y la existencia de normativa y regulación que impide, casi totalmente, la discriminación directa por razón de sexo, hace que las desigualdades de género estén marcadas por la invisibilidad, lo cual puede hacer rebajar o anular la percepción de esta desigualdad" (p.79.)  Aunque sus ideas sobre la discordia entre los datos y los discursos actuales son muy importantes, no habla en su artículo sobre la construcción del discurso mismo, sino la normalización de ella.  

Lo que falta en este artículo es una delineación de las maneras en que las mujeres confrontan discriminación afuera de la esfuerza de trabajo.  ¿Cómo podemos imaginarnos la igualdad de los géneros si pensamos de una institución - en este caso, la esfuerza de trabajo - adentro de un vacío?  ¿Qué podemos decir sobre otras herramientas de la patriarca, por ejemplo la violación de mujeres como una arma de la guerra; el traficante humano; le negación de la agencia sexual de mujeres por quizás la iglesia católica en muchos países latinoamericano o la iglesia evangélica en los estados unidos; el acceso a la contracepción o el cuidado reproductivo medical?  No vamos a tener una idea suficiente del discurso que oprime a las mujeres si pensamos dentro de una óptica tan limitada como la óptica de la esfuerza de trabajo. 

Pero para terminar, me gustaría decir que el sujeto para que busquemos en todo de estas investigaciones no debe ser de hecho las mujeres.  El culpado es las estructuras hétero-sexistas que dominan nuestro discurso actual.  Cuando pensamos en la familia como una institución de la opresión, debemos pensar no en las maneras para separarnos de ella, sino en las maneras en las cuales los papeles adentro de la familia o la importancia dado a la familia nuclear son construidos socialmente.  Cuando entendemos los valores familiares como una estructura de pautas de género excesivamente rígidas, estamos liberados a crear un mundo donde - poco a poco - podemos mover el discurso actual lejos de un binario de género y hacia un espectro de identidades más subversivos.  Con este discurso más amplio, tenemos mas herramientas de conceptualizar nuestra influencia potencial sobre las relaciones de género dentro de la esfuerza de trabajo.  Así tenemos un punto de partida con más utilidad, en vez de concentrarnos tanto en una sola institución que en la vida actual, existe en una red de muchos sistemas de opresión, y no en un vacío para estar disecado como una espécimen.

 

Colette Perold

Universidad de Harvard

Boston

USA

52
La masculinidad y el empleo: ¿Qué significa para las mujeres?
por Otr@s Usuari@s Del Foro De Masculinidades
22/10/2009

 

Mi papá tiene una compañía de construcción.  Siempre quiere que mi hermano vaya a trabajar con él, cargando mangueras pesadas, caminando por el aire en tablones de madera, y aplicando textura tóxica en los techos y las paredes de las casas.  Yo siempre pido a mi papa que me lleve a trabajar con él.  Me dice que no; su trabajo es trabajo de los hombres.  El empleo de la construcción tiene un requisito de masculinidad.  En "La deconstrucción de la masculinidad," Tod Sloan y Rubén Reyes Jirón definan la masculinidad como "todo lo que se asocia con la conducta típica de los hombres en una determinada sociedad o cultura."  Ellos explican que la masculinidad tiene que ver con la retención del poder y que el poder masculino viene de

la socialización del varón (inclusive el papel de la madre en la reproducción del machismo); las fuentes de la desigualdad entre los géneros en la división de la sociedad en clases económicas; el racionalismo, la ciencia, y la tecnología como mecanismos del poder masculino; el papel de las religiones en la sustentación del patriarcado; los juegos de niños y los deportes como sitios de la construcción de la imagen del hombre; [y] la posibilidad que aun en las mujeres liberadas existen deseos inconscientes del hombre fuerte, dominante

El requisito de la masculinidad en muchos empleos contribuye a la desigualdad de género dentro del trabajo.  Más allá, las mujeres que logran trabajar en esos empleos masculinos, tienen que a la misma vez probar su feminidad y seguir con su cargo de trabajo no remunerado.

            En la última clase vimos parte de un documental que se trata de una boxeadora mujer.  El boxeo es un empleo que tiene un requisito de masculinidad.  El boxeo es una muestra de poder y una manera de competir.  Estas son características de la masculinidad según el ensayo por Sloane y Reyes Jirón y otro ensayo, "Como se construye la identidad masculina" José Angel Lozoya Gómez.  Una persona que practica el boxeo debe portarse de una manera masculina - de un comportamiento que no es innata a los hombres sino un comportamiento aprendido por la socialización.  La mujer boxeadora sabe eso.  Ella se viste con un traje deportivo y es competitiva.  Ella ha tenido que ser masculina para lograr trabajar como boxeadora.  En el documental son hombres que confirman su aptitud como boxeadora.  Es necesario que ellos confirmen su masculinidad, como ella es mujer.  Ser masculino es un requisito del boxeo y de muchos otros trabajos.  Esos trabajos son para los hombres y para las mujeres que pueden comportarse como hombres.  El requisito de masculinidad para muchos trabajos es una barrera fuerte que contribuye a la desigualdad de género dentro del empleo (lo que es parte del trabajo).

            Sin embargo, las mujeres que si logran trabajar en un empleo masculino todavía tienen que probar su feminidad y seguir con su cargo de trabajo no remunerado.  Por ejemplo, en el documental que vimos en la clase, la boxeadora, aunque masculinizado, a la vez tiene su cabello pintado, tiene maquillaje en los labios y en los ojos, y tiene puesto aretes.  Ella nos demuestra que también es femenina.  No basta que ella es suficiente masculina para trabajar en el boxeo.  Como su biología es la de una mujer y ella trabaja en un empleo tan masculino que el boxeo, tiene que probar su feminidad.  La mujer que trabaja en un empleo masculino tiene que ser muy masculina y muy femenina a la misma vez.  El requisito de la masculinidad en muchos empleos contribuye a la desigualdad de género dentro del trabajo.  Otra cosa importante es que la mujer que trabaja en un empleo masculino no pierde su cargo de trabajo no remunerado.  En el documental la boxeadora sigue con sus quehaceres domésticos al llegar a la casa.  Aunque una mujer logra trabajar en un empleo masculino, todavía tiene que cumplir los deberes que tradicionalmente son trabajo de la mujer.

            Mi padre no me deja trabajar con él en la construcción.  Es un empleo con un requisito de la masculinidad.  Y él no quiere que su hija sea masculina.  Es algo difícil para mí.  No me gusta que yo no pueda trabajar en cualquier empleo que me interesa.  Sin embargo, el documental de la mujer boxeadora que vimos en la clase me demostró que aunque pudiera trabajar en un empleo masculino, mi carga de trabajo no remunerado dentro de la casa tal vez no cambiaría.  Además, trabajar en un empleo masculino me obligaría probar mi feminidad.  El requisito de la masculinidad para muchos empleos ayuda a crear desigualdad de género dentro del trabajo.

 Rose Espinola

University of Pennsylvania

USA

53
Reflexión sobre el concepto de masculinidades en Cuba
por Otr@s Usuari@s Del Foro De Masculinidades
22/10/2009

 

Lo siguiente es una reflexión sobre el concepto de masculinidades en Cuba a partir de un viaje de cinco días entre La Habana, Santiago de Cuba y Baracoa. La mayor parte del viaje se dedicó a visitar a tres famosas compañías de danza, el Ballet Folclórico de Oriente, el Teatro de la Danza del Caribe, y el Ballet Folclórico Cutumba. Aunque el viaje era principalmente de estudios una parte de la experiencia resultó siendo también turística. Entre otras cosas, se aprovechó el tiempo para visitar ir a la Casa de la Trova en Baracoa. Me gustaría detenerme tanto en los aspectos más académicos del viaje como los más turísticos para reflexionar sobre los varios tipos de masculinidades que surgieron e monopolizaron la situación descrita en cada anécdota.

 

La cuestión del baile como empleo en Cuba es interesante si uno lo considera desde un punto de vista occidental donde el baile es una actividad y un empleo estereotipado como femenino. Las masculinidades latinas parecen admitir movimientos que las masculinidades europeas o asiáticas no incluyen dentro de su definición psico-social. De las tres compañías de danza vistas en Santiago de Cuba, sólo el Teatro de la Danza del Caribe presentó una mezcla de danza contemporánea y de danza llamada folclórica o tradicional. Las demás compañías hicieron coreografías que se presentaron como siendo estrictamente folclóricas. La diferencia más notable entre los bailes fue la representación de género. En los bailes folclóricos los varones y las hembras casi siempre bailaban haciendo movimientos distintos y el espacio del escenario se dividía mucho en dos, con los varones por un lado y las hembras por otro. Al contrario, las coreografías de danza contemporánea se hacían por parejas varón/hembra que raras veces se separaban durante el baile, que cuando hacían movimientos distintos era para construir figuras apoyándose el uno en el otro. También fue interesante observar que en la muestra de danza contemporánea hubo varios solistas de ambos sexos que se distinguían más por sus vestidos que por sus movimientos.

 

A pesar de sus diferencias de presentación, ambos tipos de baile resultaron parecidos en una cosa: el uso estético del simulacro del acto sexual heterosexual. Muchas de las interpretaciones transmitieron una visión hiper-sexualisada de la pareja heterosexual, poniendo el acto sexual reproductor al centro de la creación artística. Aun con unas observaciones tan simples e insofisticadas surge la problemática del arte (en este caso el baile) que reproduce realidades y valoraciones sociales contemporáneas, cómo la deificación de la heterosexualidad, protagonizado por el varón que debe poseer (en todos los sentidos) a la hembra. Así es que tanto en el baile folclórico como contemporáneo, los movimientos del baile en si se vuelven símbolos físicos que forman a su vez parte de una alegoría de la realidad.

 

En segunda instancia otra anécdota, siempre con el baile como tema central pero fuera del ámbito profesional. El turismo en Cuba, como en muchos otros lugares, es un fenómeno que exacerba los estereotipos tanto del extranjero como del cubano, lo cual se ve particularmente con respecto al baile popular. Pensando siempre en esta dinámica del estereotipo como vehículo del exotismo, lo que quisiéramos destacar son los roles masculinos que intervinieron en un grupo de aproximadamente cincuenta personas agrupadas un viernes por la noche en la Casa de la Trova de Baracoa. El rol de los varones fue mirar, moverse libremente por la sala buscando una pareja, sacar a bailar, si una hembra esta acompañada pedir el permiso los hombres que vinieron con ella (y por consecuente a quien(es) ella pertenece) para sacarla a bailar, dirigir en el acto de bailar, si la hembra no sabe bailar adecuadamente enseñarle, etc.

 

Toda la libertad de iniciativa pertenece en este caso al varón, y en el contexto específico de la Casa de la Trova, al varón cubano cuyas capacidades como bailador le permite dominar a los varones extranjeros que se quedan sentados mientras sus mujeres aprenden a bailar con otros. Por un lado, aun que este tipo de interacción pareciera poner al varón cubano en posición de poder, puede percibirse por otro lado como un reforzamiento de una dinámica más bien colonial. Esta dinámica que hiper-sexualiza al varón colonizado tanto en el baile profesional como popular puede verse como la fuente de normas que rigen los valores sexuales y raciales de la isla desde hace siglos.

 

Maya Anderson (doctorante)

Universidad Cerdy- Pontoise

 

France

54
¿Espacios Vedados?
por Otr@s Usuari@s Del Foro De Masculinidades
22/10/2009

 

Como seres sociales que somos respondemos a normas que regulan  nuestro comportamiento no solo público sino también privado. Por eso toda transgresión a este sistema de relaciones de poder es atacado y censurado como negativo.

 

Por aquí pasa el preestablecer lo que a cada género le corresponde como aporte social, o sea como empleo. Así etiquetamos profesiones y le ponemos oficio de sayas o de pantalones y si alguien lo viola se cuestiona no solo su capacidad laboral sino incluso su orientación social.

 

Ejemplo de lo anterior lo vemos en el desempeño de algunos deportes, así el baseboll, el boxeo, están pensados como deportes masculinos, aquí a las mujeres se les exigirá patrones femeninos a la para de los deportivos entonces se cuestionará tanto el nivel deportivo como la capacidad de las atletas de lucir agradables y de no alejarse de lo que debe ser el canon de belleza que deben cumplir las mujeres.

 

Otras profesiones que durante generaciones  nos han sido vedadas son las que suponen llevan un esfuerzo físico elevado como conducir transportes pesados, trabajadoras de la construcción, pilotos, bomberos, policías,  etc.

 

Pero no solo se ha cuestionado la fuerza de nuestro físico sino nuestra capacidad intelectual, es por eso que si una mujer ocupa altos cargos directivos está expuesta a comentarios que cuestionan su labor exigiéndoles rendimientos superiores a los masculinos.

 

Para el caso de los hombres, también hemos diseñado modelos de comportamientos que los llevan a mostrar su hegemonía. Es por eso que ver a un hombre  de enfermero, oficinista, modelo, peluquero puede llevar a cuestionar su poder como "macho" y ser criticados por otros hombres que si siguen los patronos hegemónicos e incluso por las mujeres que gustan de estas cualidades en el sexo opuesto.

 

Sería igual de válido analizar los factores que llevan a marginarnos a frenar nuestro desempeño laboral que creo viene dado por la concepción de lo que es bueno para cada género.

 

 Entonces encontraríamos en los anales de la historia algunas explicaciones en el hecho de que la mujer se quedara haciendo labores domésticas y el hombre saliera  a  buscar el sostén familiar. No creo que la solución la podamos encontrar, en el rechazo a labores como las de mama de caso, al contrario creo que esta se debería valorar y no concebirla  como un gen  del cuerpo femenino y por ende un atributo de obligación sino que deberíamos  partiendo de las diferencias entre lo que socialmente se considera trabajo y lo que es empleo y tomarse como un digo empleo, para aquellos quienes opten por realizarlo ya sean hombres o mujeres.

(1)Trabajo: Acción y efecto de trabajar  Actividad que se revierte en ella y resultado que se obtiene en aquello que se ha operado. Su fin es lograr bienes con que satisfacer necesidades humanas.

 

(2)Empleo: Ocupación remunerada  Sistema de la economía en la que todas las personas que lo desean y están capacitadas pueden colocarse.

 

Esto pasa por cosas tan simples como la educación, debemos educar a las mujeres en desarrollar la capacidad de decidir que es lo que quieren ser, en que sector desean desarrollarse y a los hombres de manera tal que puedan ser independientes en lo que a labores domésticas se refiere, no como simples colaboradores sino como actores principales. Dejar que sea nuestras preferencias las que definan el futuro.

 De esta forma estaremos optando por el desarrollo de una cultura de paz que nos lleve a erradicar la marginación social y la violencia de género.

 

 

 (1) y (2) Tomado de: Diccionario enciclopédico Grijalbo. Barcelona, 2001

 

Guadalupe Pérez Zambrano 

 Universidad de la Habana.

55
Nuevas reflexiones
por Julio Cesar González Pagés
22/10/2009

Muchas gracias Lucero por tus valiosas intervenciones y consejos.

Tambien quisiera agradecer a l@s estudiantes de doctorados y maestrías de USA, Alemania, España, Francia, México y Cuba por el tiempo que estan dedicado a participar y enriquecer el foro.

Le recordamos que nuestro Foro estará hasta el próximo día 26 de octubre.

 

Saludos

 

Julio César González Pagés

 

moderador

 

Coordinador General

 

Red Iberoamericana de Masulinidades

 

www.redmasculinidades.com

56
Re: Pensamientos sobre Genero y Empleo, por la Fundación Carolina
por María Lucero Jiménez Guzmán
23/10/2009

 

Otr@s Usuari@s Del Foro De Masculinidades escribio:

 

En el artículo "¿Es posible (des)encadenar la desigualdad de género en América latina?" Juliana Martínez Franzoni y Koen Voorend exploran el concepto de la manera en que regímenes diferentes enfocan en una política de igualdad antes de otras, al final privilegiando ciertos grupos marginales y olvidándose de otras.  Por ejemplo, hablan del combate a la pobreza como una prioridad sobre el genero, quizás "por omisión" o quizás "por intención" (p.150.)  Es en esta parte de su articulo donde tenemos la obligación de reflejarnos un poquito.  En casi cada articulo de este libro, los autores hablan de la familia como algo de que tenemos que liberarnos.  Pero lo que voy a proponer en este ensayo es que usemos una idea a que estaban acercando Juliana Martínez Franzoni y Koen Voorend para entender el papel de la institución de la familia en la igualdad de los géneros.

Quizás un producto del psicoanálisis del siglo veinte, o quizás un producto de la sociología de la misma época, muchos académicos y políticos nos piden que miremos a la familia como la fuente de la opresión en la sociedad.  Pero dado la aserción de Franzoni y Voorend - de que frecuentemente pasa que una sociedad usa la excusa de un sistema de opresión para ignorar otros - propongo que pensemos más del concepto de la interseccionalidad, lo que explica la manera en que los sistemas de la opresión se vinculan mutualmente.

Muchos autores en Genero y Empleo hablan de la manera en que la institución familiar impide al adelantamiento de las mujeres afuera de la esfuerza de trabajo.  Pero esta opinión refleja un discurso no solamente moderno ni individualista pero además occidentalista, y por eso, imperialista.  Si tenemos una comprensión interseccionalista de la igualdad de los géneros, veremos que la concepción de la familia como algo de que debemos liberarnos de hecho no nos va a ayudar resolver la cuestión de la desigualdad de los géneros.  ¿Cómo podemos luchar contra una institución hétero-sexista de la subordinación de las mujeres si estamos usando un retórico todavía imperialista? 

En el artículo "Las mujeres jóvenes en el mercado de trabajo: entre los datos y los discursos," Inma Pastor enfoca en la conexión no-existente entre los datos y los discursos actuales sobre el género.  Habla de una de las contras de haber logrado una igualdad casi completo entre los géneros: "La ausencia de discriminación jurídica y la existencia de normativa y regulación que impide, casi totalmente, la discriminación directa por razón de sexo, hace que las desigualdades de género estén marcadas por la invisibilidad, lo cual puede hacer rebajar o anular la percepción de esta desigualdad" (p.79.)  Aunque sus ideas sobre la discordia entre los datos y los discursos actuales son muy importantes, no habla en su artículo sobre la construcción del discurso mismo, sino la normalización de ella.  

Lo que falta en este artículo es una delineación de las maneras en que las mujeres confrontan discriminación afuera de la esfuerza de trabajo.  ¿Cómo podemos imaginarnos la igualdad de los géneros si pensamos de una institución - en este caso, la esfuerza de trabajo - adentro de un vacío?  ¿Qué podemos decir sobre otras herramientas de la patriarca, por ejemplo la violación de mujeres como una arma de la guerra; el traficante humano; le negación de la agencia sexual de mujeres por quizás la iglesia católica en muchos países latinoamericano o la iglesia evangélica en los estados unidos; el acceso a la contracepción o el cuidado reproductivo medical?  No vamos a tener una idea suficiente del discurso que oprime a las mujeres si pensamos dentro de una óptica tan limitada como la óptica de la esfuerza de trabajo. 

Pero para terminar, me gustaría decir que el sujeto para que busquemos en todo de estas investigaciones no debe ser de hecho las mujeres.  El culpado es las estructuras hétero-sexistas que dominan nuestro discurso actual.  Cuando pensamos en la familia como una institución de la opresión, debemos pensar no en las maneras para separarnos de ella, sino en las maneras en las cuales los papeles adentro de la familia o la importancia dado a la familia nuclear son construidos socialmente.  Cuando entendemos los valores familiares como una estructura de pautas de género excesivamente rígidas, estamos liberados a crear un mundo donde - poco a poco - podemos mover el discurso actual lejos de un binario de género y hacia un espectro de identidades más subversivos.  Con este discurso más amplio, tenemos mas herramientas de conceptualizar nuestra influencia potencial sobre las relaciones de género dentro de la esfuerza de trabajo.  Así tenemos un punto de partida con más utilidad, en vez de concentrarnos tanto en una sola institución que en la vida actual, existe en una red de muchos sistemas de opresión, y no en un vacío para estar disecado como una espécimen.

 

Colette Perold

Universidad de Harvard

Boston

USA

Hola Colette:

Me da mucho gusto leer tus cuestionamientos y preguntas, creo que nos abres una serie de interrrogantes relevantes. En efecto, a menudo  se puede caer en el discurso es imperialista, eurocentrista o con base en realidades que no necesariamente nos representan y en efecto hay que abrir la mirada y hacernos preguntas nuevas, en donde podamos realmente deconstruir la realidad y las concepciones que tenemos de la misma y en verdad acceder a una optica que supere dicotomías.

Me resultó muy interesante tu aportación, así como tu lectura crítica de los textos que propones.

Muchos saludos y que continúe nuestro dialogo.

 

Lucero Jiménez Guzmán

 

57
Re: La masculinidad y el empleo: ¿Qué significa para las mujeres?
por María Lucero Jiménez Guzmán
23/10/2009

 

Otr@s Usuari@s Del Foro De Masculinidades escribio:

 

Mi papá tiene una compañía de construcción.  Siempre quiere que mi hermano vaya a trabajar con él, cargando mangueras pesadas, caminando por el aire en tablones de madera, y aplicando textura tóxica en los techos y las paredes de las casas.  Yo siempre pido a mi papa que me lleve a trabajar con él.  Me dice que no; su trabajo es trabajo de los hombres.  El empleo de la construcción tiene un requisito de masculinidad.  En "La deconstrucción de la masculinidad," Tod Sloan y Rubén Reyes Jirón definan la masculinidad como "todo lo que se asocia con la conducta típica de los hombres en una determinada sociedad o cultura."  Ellos explican que la masculinidad tiene que ver con la retención del poder y que el poder masculino viene de

la socialización del varón (inclusive el papel de la madre en la reproducción del machismo); las fuentes de la desigualdad entre los géneros en la división de la sociedad en clases económicas; el racionalismo, la ciencia, y la tecnología como mecanismos del poder masculino; el papel de las religiones en la sustentación del patriarcado; los juegos de niños y los deportes como sitios de la construcción de la imagen del hombre; [y] la posibilidad que aun en las mujeres liberadas existen deseos inconscientes del hombre fuerte, dominante

El requisito de la masculinidad en muchos empleos contribuye a la desigualdad de género dentro del trabajo.  Más allá, las mujeres que logran trabajar en esos empleos masculinos, tienen que a la misma vez probar su feminidad y seguir con su cargo de trabajo no remunerado.

            En la última clase vimos parte de un documental que se trata de una boxeadora mujer.  El boxeo es un empleo que tiene un requisito de masculinidad.  El boxeo es una muestra de poder y una manera de competir.  Estas son características de la masculinidad según el ensayo por Sloane y Reyes Jirón y otro ensayo, "Como se construye la identidad masculina" José Angel Lozoya Gómez.  Una persona que practica el boxeo debe portarse de una manera masculina - de un comportamiento que no es innata a los hombres sino un comportamiento aprendido por la socialización.  La mujer boxeadora sabe eso.  Ella se viste con un traje deportivo y es competitiva.  Ella ha tenido que ser masculina para lograr trabajar como boxeadora.  En el documental son hombres que confirman su aptitud como boxeadora.  Es necesario que ellos confirmen su masculinidad, como ella es mujer.  Ser masculino es un requisito del boxeo y de muchos otros trabajos.  Esos trabajos son para los hombres y para las mujeres que pueden comportarse como hombres.  El requisito de masculinidad para muchos trabajos es una barrera fuerte que contribuye a la desigualdad de género dentro del empleo (lo que es parte del trabajo).

            Sin embargo, las mujeres que si logran trabajar en un empleo masculino todavía tienen que probar su feminidad y seguir con su cargo de trabajo no remunerado.  Por ejemplo, en el documental que vimos en la clase, la boxeadora, aunque masculinizado, a la vez tiene su cabello pintado, tiene maquillaje en los labios y en los ojos, y tiene puesto aretes.  Ella nos demuestra que también es femenina.  No basta que ella es suficiente masculina para trabajar en el boxeo.  Como su biología es la de una mujer y ella trabaja en un empleo tan masculino que el boxeo, tiene que probar su feminidad.  La mujer que trabaja en un empleo masculino tiene que ser muy masculina y muy femenina a la misma vez.  El requisito de la masculinidad en muchos empleos contribuye a la desigualdad de género dentro del trabajo.  Otra cosa importante es que la mujer que trabaja en un empleo masculino no pierde su cargo de trabajo no remunerado.  En el documental la boxeadora sigue con sus quehaceres domésticos al llegar a la casa.  Aunque una mujer logra trabajar en un empleo masculino, todavía tiene que cumplir los deberes que tradicionalmente son trabajo de la mujer.

            Mi padre no me deja trabajar con él en la construcción.  Es un empleo con un requisito de la masculinidad.  Y él no quiere que su hija sea masculina.  Es algo difícil para mí.  No me gusta que yo no pueda trabajar en cualquier empleo que me interesa.  Sin embargo, el documental de la mujer boxeadora que vimos en la clase me demostró que aunque pudiera trabajar en un empleo masculino, mi carga de trabajo no remunerado dentro de la casa tal vez no cambiaría.  Además, trabajar en un empleo masculino me obligaría probar mi feminidad.  El requisito de la masculinidad para muchos empleos ayuda a crear desigualdad de género dentro del trabajo.

 Rose Espinola

University of Pennsylvania

USA

 Hola Rose

En verdad que tienes razón en cómo muchas instituciones normas y mandatos se reproducen cotidiane¡amente y a esa reproducción contribuimos tanto hombres como mujeres, por distintas razones,pero sí que contribuimos.

También me parece acertado que pongas el acento no solamente en que el imaginario social sigue quitándonos oportunidades de trabajo fuera del hogar, sino en el hecho de que aunque logremos acceder a ese mundo público, el precio a pagar es muy alto, en muchos sentidos: uno fundamental que tenemos que seguir con las cargas tradicionales, además de las nuevas, caracterizadas encima por un mercado laboral, competitivo, poco humano, precarizado, asi que hay mucho que trabajar  todavía para cambiar estas realidades ¿verdad? Hemos avanzado y la esperanza es que las nuevas generaciones lo vivan mejor que noostras y nosotros.

Muchos saludos. Lucero Jiménez Guzmán.

58
Re: Reflexión sobre el concepto de masculinidades en Cuba
por María Lucero Jiménez Guzmán
23/10/2009

 

Otr@s Usuari@s Del Foro De Masculinidades escribio:

 

Lo siguiente es una reflexión sobre el concepto de masculinidades en Cuba a partir de un viaje de cinco días entre La Habana, Santiago de Cuba y Baracoa. La mayor parte del viaje se dedicó a visitar a tres famosas compañías de danza, el Ballet Folclórico de Oriente, el Teatro de la Danza del Caribe, y el Ballet Folclórico Cutumba. Aunque el viaje era principalmente de estudios una parte de la experiencia resultó siendo también turística. Entre otras cosas, se aprovechó el tiempo para visitar ir a la Casa de la Trova en Baracoa. Me gustaría detenerme tanto en los aspectos más académicos del viaje como los más turísticos para reflexionar sobre los varios tipos de masculinidades que surgieron e monopolizaron la situación descrita en cada anécdota.

 

La cuestión del baile como empleo en Cuba es interesante si uno lo considera desde un punto de vista occidental donde el baile es una actividad y un empleo estereotipado como femenino. Las masculinidades latinas parecen admitir movimientos que las masculinidades europeas o asiáticas no incluyen dentro de su definición psico-social. De las tres compañías de danza vistas en Santiago de Cuba, sólo el Teatro de la Danza del Caribe presentó una mezcla de danza contemporánea y de danza llamada folclórica o tradicional. Las demás compañías hicieron coreografías que se presentaron como siendo estrictamente folclóricas. La diferencia más notable entre los bailes fue la representación de género. En los bailes folclóricos los varones y las hembras casi siempre bailaban haciendo movimientos distintos y el espacio del escenario se dividía mucho en dos, con los varones por un lado y las hembras por otro. Al contrario, las coreografías de danza contemporánea se hacían por parejas varón/hembra que raras veces se separaban durante el baile, que cuando hacían movimientos distintos era para construir figuras apoyándose el uno en el otro. También fue interesante observar que en la muestra de danza contemporánea hubo varios solistas de ambos sexos que se distinguían más por sus vestidos que por sus movimientos.

 

A pesar de sus diferencias de presentación, ambos tipos de baile resultaron parecidos en una cosa: el uso estético del simulacro del acto sexual heterosexual. Muchas de las interpretaciones transmitieron una visión hiper-sexualisada de la pareja heterosexual, poniendo el acto sexual reproductor al centro de la creación artística. Aun con unas observaciones tan simples e insofisticadas surge la problemática del arte (en este caso el baile) que reproduce realidades y valoraciones sociales contemporáneas, cómo la deificación de la heterosexualidad, protagonizado por el varón que debe poseer (en todos los sentidos) a la hembra. Así es que tanto en el baile folclórico como contemporáneo, los movimientos del baile en si se vuelven símbolos físicos que forman a su vez parte de una alegoría de la realidad.

 

En segunda instancia otra anécdota, siempre con el baile como tema central pero fuera del ámbito profesional. El turismo en Cuba, como en muchos otros lugares, es un fenómeno que exacerba los estereotipos tanto del extranjero como del cubano, lo cual se ve particularmente con respecto al baile popular. Pensando siempre en esta dinámica del estereotipo como vehículo del exotismo, lo que quisiéramos destacar son los roles masculinos que intervinieron en un grupo de aproximadamente cincuenta personas agrupadas un viernes por la noche en la Casa de la Trova de Baracoa. El rol de los varones fue mirar, moverse libremente por la sala buscando una pareja, sacar a bailar, si una hembra esta acompañada pedir el permiso los hombres que vinieron con ella (y por consecuente a quien(es) ella pertenece) para sacarla a bailar, dirigir en el acto de bailar, si la hembra no sabe bailar adecuadamente enseñarle, etc.

 

Toda la libertad de iniciativa pertenece en este caso al varón, y en el contexto específico de la Casa de la Trova, al varón cubano cuyas capacidades como bailador le permite dominar a los varones extranjeros que se quedan sentados mientras sus mujeres aprenden a bailar con otros. Por un lado, aun que este tipo de interacción pareciera poner al varón cubano en posición de poder, puede percibirse por otro lado como un reforzamiento de una dinámica más bien colonial. Esta dinámica que hiper-sexualiza al varón colonizado tanto en el baile profesional como popular puede verse como la fuente de normas que rigen los valores sexuales y raciales de la isla desde hace siglos.

 

Maya Anderson (doctorante)

Universidad Cerdy- Pontoise

 

France

 Hola:

Me pareció muy original tu aportacuión; me quede pensando en la pertinencia de desarrollar una socl¡ología del baile, creo que necesitamos concoer a fondo la historia del baile y estar en posibilidad de hacer comparaciones. En efecto este tipo de baile, como el tango (acabo de estar unos meses en Buenos Aires y pude coorroborarlo) son evidentemente bailes en donde los hombre llevan a la mujer, nos ensenaron explícitamente en la clase,  que el  hombre dirige pero ella (la mujer)  se luce, lo mismo es en la salsa.).

Me podrías ampliar tu idea acerca del poder, quien lo detenta y la esfera colonial? . Es porque surge de pueblos antiguamente colonizados?  El baile cubano tiene connotación de sumisión, basado en relaciones de poder? Me lo puedes explicar más ampliamente?

Me encantaría recibir comentarios de compañeros y compañeras cubanas.

Muchos saludos

Lucero Jiménez Guzmán

59
felicitaciones por el foro y propuestas de material
por Judith Astelarra
25/10/2009

Este foro que termina mañana ha sido muy interesante y os felicito por el alto nivel de las intervenciones. A partir de su fin, toda la documentación así como el foro quedará en el apartado de "Memoria" del COFI y podrá ser consultado en abierto. De modo que mucha otra gente podrá hacer uso de los materiales y el intercambio de ideas que habeis tenido.

Irene (nuestra coordinadora-gestora) ya aclaró con el moderador el malentendido, en el sentido de que desde el COFI no enviamos por correo electrónico ningún documento y que los documentos que subimos al portal son los que nos envía el moderador. Veo que utilizasteis otro material, sobre foros hechos en el COFI que están disponibles en la web de la Fundación Carolina. Si quereis que queden estas referencias, así como otros materiales que hayais utilizado pero que no están on line, encantados desde COFI que el moderador nos envíe las propuestas y veremos con él los aspectos legales e instrumentales para poder incorporarlos.

Espero volver a encontrarnos en el futuro para que podamos seguir compartiendo nuestro "cofi-café" virtual. Un abrazo a tod@s.

60
Re: felicitaciones por el foro y propuestas de material
por María Lucero Jiménez Guzmán
26/10/2009

 

Judith Astelarra escribio:

Este foro que termina mañana ha sido muy interesante y os felicito por el alto nivel de las intervenciones. A partir de su fin, toda la documentación así como el foro quedará en el apartado de "Memoria" del COFI y podrá ser consultado en abierto. De modo que mucha otra gente podrá hacer uso de los materiales y el intercambio de ideas que habeis tenido.

Irene (nuestra coordinadora-gestora) ya aclaró con el moderador el malentendido, en el sentido de que desde el COFI no enviamos por correo electrónico ningún documento y que los documentos que subimos al portal son los que nos envía el moderador. Veo que utilizasteis otro material, sobre foros hechos en el COFI que están disponibles en la web de la Fundación Carolina. Si quereis que queden estas referencias, así como otros materiales que hayais utilizado pero que no están on line, encantados desde COFI que el moderador nos envíe las propuestas y veremos con él los aspectos legales e instrumentales para poder incorporarlos.

Espero volver a encontrarnos en el futuro para que podamos seguir compartiendo nuestro "cofi-café" virtual. Un abrazo a tod@s.

 Muy estimada Judith:

Agradezco mucho a Julio el haber puesto en análisis y discusión mi artículo y a ti la oportunidad de estar en este, tan importante Foro.

Considero que ha constituido un espacio de encuentro muy importante. Este tipo de esfuerzos contribuyen mucho al avance del conocimientoo, de la discusión y a la construcción de agendas, cada vez más ricas y llenas de participaciones diversas,  de quienes pretendemos trabajar por la equidad.

Muchas gracias a todos y todas y seguimos en contacto en otros Foros.

Un saludo muy afectuoso desde México

Ma. Lucero Jiménez Guzmán

1 2 3 4 ... > >>