La discapacidad es un tema que genera muchos interrogantes, pues ha sido abordada desde diferentes ámbitos sin que se hayan logrado las pretensiones centrales de cada uno de ellos, por lo que en ocasiones parecieran ser sólo ideales.
Es necesario que todas las personas podamos iniciar con un mínimo reconocimiento de nominación, en donde deje de hablarse de "discapacitado/a" y comience a interiorizarse en el vocabulario el´término persona en situación o condición de discapacidad, porque cuando hablamos del primero nos quedamos en que la discapacidad únicamente encierra a la persona y sus dishabilidades, negando lo que involucra la segunda referencia que logra vincular al contexto, el cual extiende unos facilitadores o barreras que son las que en realidad generan la existencia de restricciones en los niveles de participación social y en la promoción del libre desarrollo de la personalidad.
Hace algunos años dentro del marco accionar de los planes de desarrollo distrital y local, se observaban objetivos que exponían poca claridad en sus alcances dentro de lo operativo; sin embargo se han realizado diversos intentos y esfuerzos colectivos, que han permitido el establecimiento de programas puntuales que posibilitan <<INSERCIÓN SOCIAL>>, claro está que apenas se está abriendo el camino para la consecución de estos procesos.
Hemos sido en ocasiones más emocionales que coherentes, creyendo y apostado a la integración, la cual converge y diverge en el mismo punto, puede ser tan momentánea... la sociedad necesita una verdadera apuesta hacia los procesos de inserción social, en donde exista una equiparación de oportunidades, pues si bien todos somos iguales, cada uno tiene necesidades distintas de acuerdo a su condición y en donde cabe el término de discriminación positiva, el cual enmarca un valor agregado para las personas en situación de vulnerabilidad y/o fragilidad social, como es el caso de la población que para este seminario nos compete, considerando la prioridad de atención a su problemática y brindando oportunidades para que ellos puedan acceder a espacios de participación vital como lo podría hacer cualquier otra persona.
La política pública distrital de discapacidad, decreto 470 del 12 de octubre de 2007, identifica los escenarios que deben ser abordados para lograr procesos de inserción, en los cuales todos desde lo que somos, y hacemos, podemos ser partícipes, éstos son: Dimensión de desarrollo de capacidades y oportunidades, ciudadanía activa y simbólica y entorno, territorio y medio ambiente, pues´debe haber una participación desde la ciudadanía hasta las intituciones de administración distrital. ¡Aquí todos somos responsables!